El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 
  REPORTAJES | NOTICIAS | DIRECTORIO DE EMPRESAS | CITAS | HUMOR | INSCRIBETE EN ELPORTALDESERVICIOS | CONTACTA  
 
BUSCADOR DE EMPRESAS
BUSCAR
LA CITA DEL DIA

La reconciliación es más bella que la victoria.

Violeya Chamorro
HUMOR
Paco León
Nacido en el barrio sevillano de Parque Alcosa en 1974, es principalmente conocido por la serie de t... más
HUMOR
Resultados!
Chiste
Había una vez, en un pueblo, dos hombres que se llamaban Joaquín González.
Uno era sacerdote y el otro era taxista. Quiere el destino que los dos
mueran el mismo día.

Entonces, llegan al cielo, donde les espera San Pedro.
- ¿Tu nombre? - pregunta San Pedro al primero.
- Joaquín González.
- ¿El sacerdote?
- No, no, el taxista.
San Pedro consulta su planilla y dice:
- Bueno, te has ganado el Paraíso. Te corresponden estas túnicas con hilos
de oro y esta vara de platino con incrustaciones de rubíes. Puedes
ingresar...
- Gracias, gracias...- dice el taxista.

Pasan dos o tres personas más, hasta que le toca el turno al otro.
-¿Tu nombre?
- Joaquín González.
-¿El sacerdote?.
-Sí.
-Muy bien, hijo mio. Te has ganado el Paraíso. Te corresponde esta bata de
lino y esta vara de roble con incrustaciones de granito.

El sacerdote dice:
- Perdón, no es por desmerecer, pero... debe haber un error.
¡Yo soy Joaquín González, el sacerdote!
- Sí, hijo mío, te has ganado el Paraíso, te corresponde la
bata de lino...
- ¡No, no pude ser! Yo conozco al otro señor, era un taxista,
vivía en mi pueblo, ¡era un desastre como taxista!. Se subía a las
veredas, chocaba todos los días, una vez se estrelló contra una casa,
conducía muy mal, tiraba los postes de alumbrado, se llevaba todo por
delante... Y yo me pasé setenta y cinco años de mi vida predicando todos los
domingos en
la parroquia. ¿Cómo puede ser que a él le den la túnica con hilos de oro
y la vara de platino y a mí esto? ¡Debe haber un error!
- No, no es ningún error- dice San Pedro-. Lo que pasa es que
aquí, en el cielo, nosotros nos hemos acostumbrado a hacer evaluaciones
como las que hacen ustedes en la vida terrenal.
- ¿Cómo? No entiendo.
- Claro...ahora nos manejamos por objetivos y resultados...
Mira, te voy a explicar en tu caso y lo entenderás enseguida:
Durante los últimos veinticinco años, cada vez que tu predicabas, la gente
dormía; pero cada vez que él conducía, la gente rezaba.
¡¡Resultados!! . ¡¡Resultados!! . ¿Entiendes ahora?
 
 
www.avantemedia.com
www.andaluweb.es
© 2010 elportaldeservicios.com
Todos los derechos reservados | Aviso Legal y Política de Privacidad